Los pies de la memoria (real o inventada)

A, 17 de abril: La Tierra antes de la existencia del ser humano.
B, 24 de abril: La Tierra después del ser humano.
A, 1 de mayo: Rosas de piedra.
B, 8 de mayo: El don de la ignorancia.
A, 15 de mayo: Perdidos en un cuento.
B, 22 de mayo: Los lunes.
A, 29 de mayo: Llegas tarde a tu tiempo.
B, 5 de junio: Nunca estuve aquí.

domingo, 12 de octubre de 2008

El niño de las montañas

En el instituto me convertí en un ser humano normal y corriente. Esa fue la segunda etapa de mi vida: convertirme en un ser humano como cualquier otro. Abandoné mis peculiaridades y me convertí en un chico como los demás.

En el instituto las cosas iban mejor de lo que yo pensaba, porque un niño como yo, tardaría varias semanas en adaptarse a la vida de un estudiante de ciudad. Sin embargo, a mí me aceptaron muy bien, porque cuando nos aburríamos, les contaba a los compañeros de clase, historias que me habían ocurrido en ciertas ocasiones, y por eso me apreciaban como a un auténtico héroe que había estado al filo de la muerte en varias ocasiones por cuidar lo que más apreciaba, su ganado de la montaña.
Allí la vida era completamente distinta, ya que lo único que tenía que hacer era cuidar a su ganado y dar de comer a su padre, que estaba enfermo y que apenas se podía mover. Pero un día su padre empeoró y no sé pudo hacer nada por él, así que, decidió vender todo el ganado e irse a vivir a la ciudad como los demás niños de su edad hacen. Para eso, se tubo que ir a una casa de acogida para que no se sintiera tan solo.

jueves, 9 de octubre de 2008

La droga en el tuto.

...Yo veía a gente de mi edad y más pequeños, que en los recreos iban a esconderse detrás del recinto y yo nunca sabía a qué! Un día, un colega me dijo que fuera con él, que me lo iba a pasar muy bien. Estaban fumando buenos mais de ganjah! Me dieron a fumar pero no quise.
Me aficioné a ir con mi colega todos los días y al final prové. Un día el director nos vio como nos íbamos y nos siguió. Nos metimos en un buen lío pero pudimos salir haciendo...trampas? No se, solo sé que si no llegamos a hacer lo que hicimos (cosa grave y peligrosa) no volvemos a ver libertad por ningún sitio...Le quitamos al director de su despacho la droga requisada en un despiste...bueno la verdad es que lo teníamos bien preparado...Cuando el director organizó un comité para hablar de nuestro caso necesitaba pruebas y las teníamos nosotros...Sólo había un problema: que seguramente después de haber montado este poyo, al director le hecha rían si mentía. Nosotros lo íbamos a sentir por él porque era un buen profesor y un buen director pero...era lo que había, o él, o nosotros. El día llegó, y el director...a la calle!! Nosotros vivos...por poco! Eso me enseñó, entre otras cosas, que la droga es mala...pero está buena.
...En el instituto me convertí en un ser humano normal y corriente. Esa fue la segunda etapa de mi vida: convertirme en un ser humano como cualquier otro. Abandoné mis peculiaridades y me convertí en un chico como los demás.

martes, 7 de octubre de 2008

TARDES DE VERANO



Una vez me enseñó una fotografía de cuando ingresó en el instituto. En la imagen aparecía sentada en una tumbona del jardín. A su alrededor, florecían los girasoles. Era verano. Ella llevaba unos tejanos cortos y una camiseta blanca. A ella le gustaba disfrutar y contemplar el movimiento de los girasoles siguiendo el sol. Le gustaba contar lo feliz que era en ese lugar tan bonito donde su infancia fué maravillosa, al lado de su jardín pasaba un rió, y todos los días de verano le gustaba invitar a sus amigos a su jardín para bañarse y jugar pasándoselo muy bien, y así pasar la vacaciones de verano.




Cuando se acercaba de nuevo el momento de ir al instituto ella tenìa miedo porque se enfrentaba a algo nuevo, conocería a gente nueva, pero con su timidez, no sabía si iba a encajar en esa nueva faceta de su vida. Pero al mismo tiempo, era feliz, porque quería ser mayor, aprender cosas nuevas, tener nuevos amigos y diferentes horarios y profesores.




Pero ese lugar de la foto,en el jardín, nunca lo podría olvidar, porque en esos lugares donde jugaba con mis amigos eran tan bonitos, es donde siempre se puede disfrutar de la naturaleza y de la paz que reina, del sonido de los pájaros y los girasoles moviendose con el aire.




"ESTA FOTO LA LLEVARÁ SIEMPRE EN SU CORAZÓN"

lunes, 6 de octubre de 2008

Fredy, una fantasma con un par de sábanas.

Las casas que jamás han sido habitadas o las que, como las de los veraneantes, han sido construidas para ser ocupadas durante ciertas épocas del año, no suelen tener fantasmas. Eso creían las personas millonarias que vivían cerca de casas ruinosas echas con ladrillos malos y vigas de madera. La familia de los Ibarra llegaba al pueblo de vacaciones, pero no sabían que este verano lo iban a pasar un poco mal. Tenían un chalet que estaba al lado de una pequeña cuadra donde Dioni guardaba hace años sus cabras. La cuadra era muy grande y llevaba sin usarse desde 1996. En ese tiempo se había establecido un alma en pena llamada Fredy, lo que hoy llamamos fantasma. A Fredy le encantaba destrozar, comer y dormir. Por eso un día entró en el chalet de los Ibarra y vació la nevera. Cuando los Ibarra fueron a cenar, no tenían nada que llevarse a la boca, así que se fueron a la cama sin cenar. Esa noche, Fredy no tenía sueño y decidió hacer una visita nocturna a Sonia Ibarra, la hija. Se metió en su armario y empezó a tirar los sujetadores y los tangas de ésta por toda la habitación. Más tarde fue a la habitación del matrimonio Ibarra donde se puso a pintar en las paredes con un rotulador de punta gorda. Y por último, fue a ver al pequeño manuel Ibarra al que valanceó por toda la habitación hasta abrirle la cabeza con la lámpara del techo. Manuel fue a buscar a sus padres y cuando éstos vieron las pintadas empezaron a hacer las maletas. Manuel despertó a Sonia y los dos creyeron que ésta había sido violada por la noche. Los Ibarra se fueron ese mismo día del pueblo y no volvieron a pisar más por allí. El pequeño Fredy se quedó muy satisfecho porque dejó la cuadra y se fue a vivir a la gran mansión donde nadie ni nada le molestaría nunca jamás.

sábado, 4 de octubre de 2008

Vacaciones Atipicas


Las casas que jamás han sido habitadas o las que, como las de los veraneantes, han sido construidas para ser ocupadas durante ciertas épocas del año, no suelen tener fantasmas.

Así fue hasta que en un pueblo de unos cincuenta habitantes surgio esta tragedia. Se trataba de una casa, que los habitantes del pueblo la llamaban la casa de los veraneantes, ya que en la casa vivía una familia compuesta de un matrimonio y dos hijos, que solo se alojaba en ella el mes de agosto. La casa era realmente vieja, pero a la familia no le importaba ya que se sentian muy agusto en ella y no les habia dado ningun problema, hasta que ocurrio lo menos esperado.

La familia llego como todos los años a principios de agosto al pueblo, donde los habitantes siempre estaban esperando para recibirlos, pero esta vez no fue así. Cuando llegaron y pasaron por la carretera vieron que ningún habitante les estaba esperando,solo un hombre anciano andaba por allí, al que preguntaron que donde estaban los demás, y les respondió que en el pueblo ya no vivía nadie, todos habían muerto.

Al llegar a la casa vieron que estaba distinta, pero a un así se alojaron en ella. Al cabo de una semana empezaron a pasar cosas estrañas. Al amanecer el padre fue a despertar a los hijos para que bajaran a desayunar, cuando entró en la habitación del más pequeño vió que en la cama no estaba y que por la ventana salía una sabana enrolladade de la cuál su hijo estaba colgado y muerto. Bajó corriendo a decirselo a la madre, a la que se encontró en el suelo rodeada de sangre ya que se cortó las venas y también estaba muerta.

El padre cogió al hijo mayor y salieron corriendo de la casa, se montaron en el coche y nada más arrancar el coche voló por los aires, y tanto el hijo como el padre murieron.

Desde entonces aquel pueblo quedo desaparecido hasta de los mapas, y de aquella tragedia no se supo quien pudo hacer eso, tal vez fantasmas.

jueves, 2 de octubre de 2008

Una historia con alhzéimer

Las casas que jamás han sido habitadas o las que, como las de los veraneantes, han sido construidas para ser ocupadas durante ciertas épocas del año, no suelen tener fantasmas.
Los fantasmas solo habitan casas en las que se ha cometido algún asesinato o algo por el estilo; lo extraño es que en casa de los abuelos de mi mejor amigo, nunca se ha cometido ningún asesinato
y la última vez que le acompañé a por su merienda... Bueno, mejor poneros cómodos y os lo cuento porque si estáis de pié os vais a cansar.
Bueno la verdad es que no es mi mejor amigo; y tampoco íbamos nosotros solos a por su merienda. Es el amigo de un amigo e íbamos cinco personas a pasar el rato a su casa.
Era una tarde de otoño y el abuelo de Gambo (que así es como le llamamos) tenia alhzéimer, al entrar todos en su casa se puso muy contento, pues le encanta que vaya gente allí. Nos dijo que nos sentásemos a su lado y nos empezó a contar una historia.
La casa del abuelo de Gambo tiene en el sótano unos túneles subterráneos que según él eran de la guerra civil.
La historia era esta: Yo era soldado del bando antifranquista, combatia con un ejército bastante grande, lo peor de la guerra civil fue que se mataba gente de un mismo pueblo, unos hermanos a otros y todo por los ideales políticos. Entonces antes de que empezase la guerra mis hermanos y yo construimos en esta casa (que era la de mis padres) unos túneles subterráneos con salida en distintas partes del pueblo para que si los soldados franquitas venían a nuestra casa nos diese tiempo de escapar y escondernos en el monte.
Yo era soldado antifranquista, y mis hermanos y yo construimos unos túneles en la casa de mis padres.
Nunca había entrado ningún soldado en nuestra casa pero un mal día entraron diez franquistas...
Los túneles tenían salida por varios sitios del pueblo.
...Y pillaron desprevenidos a mis tres hermanos; yo por suerte estaba en el túnel con mi padre arreglando la iluminación y no nos pillaron, me salve por los pelos pues desgraciadamente mi padre al oír los disparos...
Yo tenía tres hermanos y juntos construimos los túneles.
...Se supuso lo peor, salió corriendo a intentar salvar a sus hijos y también lo mataron a él.
Yo me quedé solo con mi madre y mi tía; al morir ellas me dejaron de herencia la casa en la que sigo viviendo y sí, hay fantasmas.
No son malos ni mucho menos, son los espíritus de mi padre y mis tres hermanos que siguen vagando por la casa pues murieron muy injustamente.
Como os decía yo me salvé pues estaba con mi padre...
A todos nos interesaban mucho las historias del abuelo de Gambo pero íbamos a ir al cine y se nos hacia tarde.
"Tal vez la historia se os a hecho repetitiva y un poco confusa, pero recordad que el abuelo de Gambo tenia alhzéimer".

miércoles, 1 de octubre de 2008

La casa del terror

Las casas que jamás han sido habitadas o las que, como las de los veraneantes, han sido construidas para ser ocupadas durante ciertas épocas del año, no suelen tener fantasmas. Pero había una al final de un pequeño pueblo, la llamaban la casa del terror. Se decía que quien entrase en esa casa jamás saldría de ella.
Hace algún tiempo una familia de tres personas se mudo allí a vivir, se trataba de un matrimonio y su hija; se transladaron allí ya que decían que la niña podía ver fantasmas.
Al poco tiempo, en una tarde de sol abrasador, la familia salió a comer a su inmenso jardín, se sentaron bajo una sombra de un gran árbol; la madre entró en la casa a por una coca cola y como tardaba demasiado el padre decidió entrar para ver que pasaba, la niña dijo a su padre que no entrase que su madre estaba muerta y que si entraba el también moriría; el padre sin hacerle mucho caso entró, y allí encontró el cuerpo de la madre descuartizada; cuando lo vio salió corriendo y sintió que algo le cogía por la espalda, su hija desde afuera escuchó un terrorífico gritó que decía socorro.
Solo se sabe que desde que ocurrió aquello la niña se fue a vivir con sus tíos, y no se a vuelto a saber nada de ella ni de lo que en realidad les paso a sus padres.